Alimentación
y salud:
El mercado de los productos probióticos es uno de los más dinámicos del rubro de los alimentos funcionales.
Los probióticos son microorganismos inocuos que se incorporan a los alimentos y que, una vez ingeridos, sobreviven en el tubo digestivo del consumidor donde regulan la microbiota intestinal y ejercen efectos beneficiosos para su salud. Se diferencian de los prebióticos que son "componentes alimenticios no-vivos (principalmente fibras dietarias), cuyo consumo confiere un beneficio para la salud del huésped en asociación con la modulación de la microbiota". Los probióticos son principalmente bacterias lácticas pertenecientes a los géneros Lactobacillus o Bifidobacterium que, en su mayoría, han sido aisladas a partir de deposiciones de individuos sanos. A estas bacterias se les realiza un proceso de selección (screening), evaluando su capacidad de resistir al pH ácido del estómago y a las enzimas digestivas y sales biliares del intestino, y de adherir al mucus o a las células epiteliales intestinales, todas propiedades que favorecen su sobrevida y permanencia en el tubo digestivo. El proceso de selección también evalúa en estas cepas la existencia de actividades funcionales tales como actividades antioxidante, anti-inflamatoria, inmu-noestimulante, antitumoral, analgésica, antibacteriana, entre otros, que permiten a la cepa seleccionada modular funciones fisiológicas en el huésped y ejercer sus efectos saludables. Cabe destacar que dichas propiedades son cepa-específicas, es decir, que una cepa determinada ejerce sólo algunas de todas las propiedades descritas para los probióticos. Por ejemplo las propiedades funcionales de L. rhamnosus GG, L. rhamnosus DR20 y L. rhamnosus LCR35 son distintas a pesar de que estas tres cepas pertenezcan al mismo género (Lactobacillus) y a la misma especie (rhamnosus).
Los probióticos pueden ser
considerados como "ingredientes funcionales" que se utilizan para
"funcionalizar" alimentos, es decir agregar una propiedad funcional
definida que le otorga un valor agregado al producto. Los productos
alimenticios que contienen probióticos entran, por lo tanto, en la categoría de
"Alimentos funcionales", pues entregan beneficios para la salud del
consumidor, mas allá de los beneficios nutricionales del alimento que los
contiene (3).
El mercado de los probióticos en el
mundo está en plena expansión y presenta una de las mayores tasas de
crecimiento dentro del mercado global de los "alimentos funcionales"
(4). El número de nuevos productos con probióticos aumenta cada año y, si bien
el principal sector asociado al uso de probióticos sigue siendo el de los
productos lácteos, los progresos de la microbiología y de la tecnología de alimentos
(y en particular de los procesos de microencapsulacion), están permitiendo la
incorporación de estos microorganismos a productos tan variados como jugos,
helados, cereales, y también mayonesa, chocolate y galletas (5).
Debido a que las propiedades
probióticas son cepa-específicas, es importante tener bien rotulados estos
productos con el nombre de la(s) cepa(s) presente(s) (no solo el nombre de
género y especies) de tal manera que tanto los profesionales de la salud como
los consumidores puedan diferenciar entre los distintos productos disponibles
en función de la cepa que contienen.
En Chile, el primer producto
alimenticio con probióticos fue el "Uno al día", el cual fue lanzado
al comercio el año 1998 por la empresa Soprole. Desde entonces, otros productos
han salido en el mercado local de tal manera que en la actualidad, todas las
principales empresas de productos lácteos del país tienen productos
probióticos.
En Chile actualmente, 11 cepas
probióticas están siendo comercializadas en alimentos, principalmente en
productos lácteos y fórmulas y alimentos infantiles. Se trata de Lactobacillus
casei CRL431, L. acidophilus NCFM, L.johnsonii NCC533 (Lal), L.
acidophilus La5, L. rhamnosus HN001 (DR20), L. rhamnosus GG, L.
paracasei ST11, Bifidobacterium animalis spp. lactis 430, B.
animalis spp. lactis DN173 010, B. longum BB536 y de B. animalis
spp. lactis Bb12, la cual, a diferencia de las otras, está presente en
varios productos de distintas marcas.
La tabla muestra los productos
probióticos actualmente presentes en el mercado nacional, con el nombre de la
empresa que los comercializa y el de aquella que produce la cepa presente en el
producto, además del mensaje que apoya su comercialización.
Fuente:
Revista chilena de nutrición
Catalina Pérez.
Cabe destacar que además de estos
alimentos, existen varios productos en venta en farmacias que contienen
bacterias lácticas deshidratadas (generalmente por liofilización). Aunque
algunas de ellas son probióticos reconocidos, no son comercializados como tal
sino como agentes restauradores de la microbiota.
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